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ÓRGANO
El órgano “A” suena a través de
8 flautas de afinación grave.
El posicionamiento de las bielas sobre el cigüeñal
permite que cada flauta suene en el momento adecuado para
crear una melodía armónica. Las válvulas
redondas que acciona el público permiten, con su caudal
regulable, influir sobre el ritmo de la melodía.
En cada giro de la noria (en cuyo eje se sitúa el extremo
del cigüeñal) se oye la melodía de 8 tonos
al completo. El cigüeñal junto con las bielas,
que transforman el movimiento rotatorio en un movimiento lineal,
produce un tono que empieza en piano, crece a fuerte y acaba
en decreciente.
El órgano “B” también suena con
8 flautas de órgano, en este caso de afinación
aguda.
Al igual que con el órgano “A” podemos
crear una melodía determinada a través de las
características mecánicas del cigüeñal
y de la velocidad de la noria, que es el auténtico
motor de este instrumento.
La afinación entre los dos instrumentos y sus melodías
es tal que no se molestan entre ellos en ningún momento.
Las flautas son de latón cromado y su construcción
y características sonoras las hacen insensibles al
entorno húmedo que las rodea.
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